Todo comenzó gracias
a unos afiches en las diferentes facultades,
los afiches que pedían partes de cuerpo para terminar de completar un
mutante, la curiosidad me llevo a la Oficina de Practicas Artísticas donde me
inscribí para una audición. Un salto al vacío, conocía unos cuantos videos de
performance, pero nunca había estado en
un taller y menos en una audición.
Ahora todo es un poco mas sencillo, después de una primera
sesión de trabajo en la que congenie con la gente presente, una sesión en la
que grite en media jícara y me arrastre en el suelo para sentirlo. Los mutantes ahora somos familia, somos la
unión del cardumen.
En ese momento supe que una experiencia como esta me hacia
falta, es un mundo creador y destructor, es todo lo bueno y lo malo como punto
de partida, una de las formas en que el cuerpo, herramienta artística del ser
humano, trabaje.
Cada punto de vista, el contexto, la locación, un arte fugaz
e irrepetible; espectáculo de masas o sin ellas, desde el solipsismo hasta la
interrelación. Es la intervención de las sensaciones. Es el trabajo con lo
pasajero.
El taller es de trabajo arduo, de compromiso y de ser capaz
de tomar las limitaciones de uno y trabajar desde ellas, incluso ir mas allá.
Y realmente agradezco la existencia de este espacio, un
espacio de aprendizaje y autoconocimiento. Pero más que taller, somos un
Colectivo, somos creadores, y me alegra saber que soy con ellos.
Jose Alberto Fallas
San Jose, Costa Rica
2012